Sam es tu asistente bilingüe. Habla con tu cliente en vivo o pega el chat: obtienes una ficha del trabajo, el precio y un mensaje listo que hace avanzar el trato.
Conseguir acceso anticipado“Sé cómo arreglarlo, pero no sé cómo decirlo.” Justo cuando toca sonar profesional, la palabra se te escapa y el trato se cuelga.
El cliente está enfrente esperando respuesta ya. Precio, plazos, la frase amable: todo en la cabeza a la vez, con ruido y bajo el sol.
Lo acordaron por mensaje o en la obra, y todo se disolvió entre el chat y la memoria. Ni ficha, ni precio, ni rastro.
Habla con tu cliente en vivo o pega el chat del messenger. Dos entradas, un resultado.
¿No es tu idioma? Sam lo entiende y te dice cómo responder como pro.
Sam escucha como una “tercera voz” en la charla y convierte lo dicho en estructura: qué trabajo es, detalles, materiales.
Ficha del trabajo + precio + mensaje listo para el cliente. Léelo en voz alta o cópialo y envíalo, en un toque.
La traducción por voz sirve para “hablar”, pero dura un segundo y se esfuma. A lo dicho en voz alta no le enganchas un precio, un estado ni una lista de materiales.
Sam hace otra cosa: convierte la conversación en un texto que se queda contigo. Puedes releerlo, corregirlo, enviárselo al cliente, volver a él mañana. De ahí salen solos el total y el mensaje. No es “traducción del momento”: es un documento que hace avanzar el trato.
El primer paso: entender al cliente y sonar profesional sin trabarte. Sam te dice cómo responder.
Rapidez y cero burocracia. La ficha es como un sticky: anotas lo clave y no pierdes nada.
Flujo estable de trabajos: presupuesto, estado, total, mensaje al cliente, con el mínimo esfuerzo de tu parte.
Una herramienta que crece contigo: del ayudante del momento a llevar todos tus trabajos.
Sam guarda el historial de cada cliente y trabajo: no tienes que explicar todo de nuevo. Es tu memoria, tu propiedad.
Los chats privados, los precios y los datos de tus clientes no van a ningún lado. Puedes exportarlos en un archivo y borrarlo todo cuando quieras.
Los pros de una misma ciudad comparten proveedores, precios y experiencia. Sam aprende de la práctica de la comunidad y se vuelve más listo para el siguiente.
Funciona de una: no necesitas ser técnico, lo configuras tú en un par de minutos.